Nueva Era.

Mi nombre es Jesús Estrada, y la obra que aquí se presenta se basa en cuatro puntos fundamentales:

1.- Somos mortales. Cuando nuestro cuerpo deje de funcionar, nuestra conciencia cesará completa y definitivamente, tal como ocurre temporalmente en un desmayo.

 

2.- No existe ningún dios. El Universo no está creado ni gobernado. Es la creencia en la inmortalidad lo que genera un gobierno de nosotros mismos, que luego proyectamos al Universo.

 

3.- No hay razón para la existencia. El Universo surgió de la nada espontáneamente y sin razón. El Universo no es más que la realización de las posibilidades matemáticas. Nosotros somos el resultado de la desordenación caótica del Universo en el tiempo. Esto es la evolución.

 

4.- El sentido de la existencia es el incremento de la organización o conciencia. Es el aprendizaje y su puesta en práctica lo que da sentido a la vida, y lo que produce satisfacción.

 

Si a alguien no le gustan estas ideas, simplemente, no lea ni escuche más de esta obra, pero no pretenda ni pida ninguna censura, no formule ninguna queja, pues aquí está todo muy claro y no se engaña a nadie.

 

Esta obra es completamente pacífica, y predica la Bondad Universal, que se producirá en el mundo de modo espontáneo y natural en cuanto se asimilen estos conceptos.

 

La veracidad de lo que aquí se expone está refrendada por la Ciencia y amparada por el derecho internacional, concretamente en los artículos 2, 18, 19 y 27 de la Declaración Universal de Derechos Humanos, referentes a la libertad de creencia, de expresión y de divulgación de la obra artística.

 

Ser mortal no es algo que se pueda elegir. No basta con una decisión, sino que se requiere un aprendizaje que consiste en organizar la mente con arreglo a la realidad. Esta obra expone los conocimientos necesarios para asumir nuestra mortalidad, cosa muy sencilla y muy difícil y, por supuesto, es necesario cambiar el mundo para realizarla completamente, lo que nos hará dichosos mientras vivamos, en armonía, ecología y sostenibilidad. Sépase que la negativa e incapacidad del ser humano para asumir la propia mortalidad es lo que genera los grandes males de la humanidad: Violencia, guerra, destrucción del planeta…

(Este texto fue escrito en 2015, al publicar el sitio. El planteamiento actual ha cambiado un poco, si bien los fundamentos son los mismos. Ver el apartado El Muro Está derribado).

 

Jesús Estrada en diciembre de 2015.